Malos obispos, malos pastores; ovejas dispersas.

Los obispos que hoy sufrimos, salvo alguna muy escasísima excepción y aún así no muy completa, o son cómplices con su silencio o lo son activamente con la destrucción de España,…

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Los obispos que hoy sufrimos, salvo alguna muy escasísima excepción y aún así no muy completa, o son cómplices con su silencio o lo son activamente con la destrucción de España, no sólo de su unidad, sino también de su salud espiritual y moral. Por eso, para dejar tal hecho irrefutable en evidencia hemos ido a protestar y a decírselo a la sede de la Conferencia Episcopal al inicio de 110º reunión plenaria.

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5 thoughts on “Malos obispos, malos pastores; ovejas dispersas.”

  1. Es una pena que la jerarquía de la Iglesia española esté tan lejos de su grey. Yo, personalmente, no me siento ni acogida, ni comprendida, ni consolada por lo que dicen los Obispos sobre los temas candentes de nuestra sociedad, ni tampoco los sacerdotes en sus homilías, en las cuales no dicen nada. Desgraciadamente no creo que se dejen corregir por nadie fácilmente.

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